sábado, 24 de diciembre de 2016


Has lanzado un Cohete de Deseo, ¿pero...? 

Parece bastante sencillo: el contraste genera deseo; todo deseo recibe una respuesta... 
De modo que si esto es correcto, quien quiera que desee algo ha de convertirse en el rápido receptor de ese deseo.
Entonces, ¿cómo puede ser que desees tener más dinero o una mejor condición física y no lo consigas?
La respuesta a esta pregunta frecuente se encuentra en tu grado de conciencia de tu Resbaladiza Escala Vibratoria.
Una situación intensa puede provocar el lanzamiento de un poderoso deseo.
Y en el momento de ese lanzamiento, durante un breve período de tiempo estás en una vibración afín para conseguirlo.
De hecho, suele ser un período tan breve de sintonización vibratoria que lo denominamos Cohete del Deseo.
Pero si, con el paso del tiempo, has ido generando pensamientos que se han registrado en alguna otra parte de la Escala Vibratoria, es muy probable que hayas practicado un patrón o hábito de pensamiento que sea bastante distinto de lo que estás pidiendo en estos momentos.
Siempre que tienes un pensamiento, activas la vibración de ese pensamiento que está en tu interior.
Cuando activas una vibración, atraes otros pensamientos afines, que hacen que te resulte cada vez más fácil seguir pensando en ese pensamiento.
Cuando enfocas con frecuencia el pensamiento que has activado, éste se convierte en un pensamiento activado dominante o en una creencia. (Una creencia no es, en realidad, más que un pensamiento en el que te quedas pensando.)
Por supuesto, la Ley de Atracción hace que te resulte más fácil pensar el pensamiento, porque centras tu atención en él, y la subsiguiente activación de su vibración provoca que la Ley de Atracción te traiga más pensamientos similares, y por ende, una mayor reconfirmación.

El Fascinante Poder de la Intención Deliberada.
Vivir el Arte de PERMITIR.
Abraham.