jueves, 19 de septiembre de 2013

¡Nunca haría nada que no hiciese que nuestro corazón cante! ...



¡Nunca haría nada que no hiciese que nuestro corazón cante! ...
Y así tu dices: "Pero esa opción no parece estar allí.
Hay una opción que no hace que mi corazón cante, o es una como permaneciendo donde estoy.
Entonces, ¿qué debo hacer?"
Y nosotros decimos, nos mantenemos tranquilos y esperamos a que algo haga que nuestro corazón cante y a continuación nosotros saltaríamos en eso con las cuatro patas.

--- Abraham
Extraído del taller en San Francisco, CA, el Sábado, 28 de febrero 2004 # 701

Nuestro amor,
Esther (y Abraham y Jerry)

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